Los hoteles, favoritos por los usuarios del Turismo Congresual - Actualidad Notizalia

Con las estadísticas en la mano, y si escuchamos a los profesionales de los distintos sectores, no queda lugar para la duda a la hora de confirmar al hotel como el establecimiento/infraestructura más indicado para acoger los congresos y convenciones de empresa.

Según el Spain Convention Bureau y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), en 1998 el 30% de las 5.600 reuniones (entre congresos, jornadas y convenciones de empresa) que tuvieron lugar en nuestro país se organizaron en establecimientos hoteleros.

La trascendencia de esta cifra se observa al compararla con el 30,32% de los eventos que tuvieron lugar en los palacios de congresos, que en principio deben contar con instalaciones altamente especializadas.

Cuando analizamos el mercado del llamado turismo congresual no debemos quedarnos sólo en el punto de vista de la empresa hotelera, sino que hay que ver también su incidencia en la empresa cliente-usuaria. Así, sabemos que el mercado de las reuniones es importantísimo para los hoteles, sobre todo para los establecimientos con una marcada demanda estacional.

Todas las categorías y tamaños son válidos, sólo falta encontrar el mercado más indicado para cada uno. Pero también, que el participante en un congreso valora el poder conseguir el mayor valor añadido del lugar de celebración, y más aún cuando existen límites de tiempo.

Los hoteles ofrecen unos paquetes muy completos, sobre todos aquellos preparados, de manera que se tienen todas las infraestructuras necesarias –tecnológicas y de confort-, sin tener que desplazarse de un lugar a otro de la ciudad.

Por supuesto, el hotel debe tener capacidad para hospedar a los asistentes, ya que como hemos dicho, la posibilidad de alojarse donde se realizan los eventos es una de las bazas de los hoteles frente a los palacios. Y aquí es donde los nuevos establecimientos deben, ya desde su diseño original, explotar estas características para abrir y mantener su nicho de mercado.

Para acabar de convencerse, hay que señalar que el precio de los salones no es una de las variables que más influyen a la hora de la decisión final, sino más bien temas como la oferta de ocio y gastronómica de la zona, las facilidades técnicas, la capacidad de generar un ambiente relajado y el marco de las celebraciones.

Hoy en día ya se está trabajando en pos de una normativa estándar para las salas de conferencias, de modo que se pueda garantizar unos mínimos de calidad en diferentes aspectos, y que éstos se puedan conocer por los interesados sin necesidad de ir al establecimiento (algo parecido a las estrellas de un hotel).

Además, los establecimientos de nueva creación proyectan ya verdaderos centros de congresos en sus instalaciones, con la ventaja que esto supone sobre los ya establecidos y, sobre todo, con respecto a los palacios propiamente dichos.

Una de las limitaciones más serias que siempre se han imputado a este tipo de turismo es que es imposible crear una fidelización, ya que no es normal que las empresas –por propia y lógica política- no repitan cada año sus reuniones en un mismo hotel, y esto hace que casi cada año haya que buscar nuevos clientes.

Pero el turismo congresual es, como el del golf, un turismo que conviene a las ciudades, porque además de venir la demanda asociada a una gran capacidad adquisitiva y por ser germen de futuras visitas, una experiencia positiva de los que vienen por trabajo suele traducirse en posteriores estancias familiares a título particular o por recomendaciones a terceros.

adaptador silla de ruedas

motor carrito bebe